Con la participación de aproximadamente un centenar de personas, este pasado martes, hemos llevado a cabo en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UCLM, una jornada en conmemoración con el 50 aniversario de la ocupación del Sáhara Occidental. Un territorio cuya historia, lamentablemente, continúa estando marcada por la lucha incansable de su pueblo por la autodeterminación y la realización plena de su derecho a decidir libremente su futuro, tal y como reconocen numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y el propio derecho internacional.
Cincuenta años después, el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización según la ONU, y la comunidad internacional no ha estado a la altura de su responsabilidad. La situación que vive el pueblo saharaui —dividido entre los campamentos de refugiados en Tinduf, los territorios ocupados y la diáspora— es una herida abierta que interpela no solo a las instituciones internacionales, sino también a nuestras sociedades civiles, a nuestras universidades, y a cada uno de nosotros como ciudadanos comprometidos con la justicia y con la defensa de los derechos humanos.
En este contexto, desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Toledo, en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha, hemos organizado esta jornada con un doble objetivo. Por un lado, contribuir a visibilizar y comprender la complejidad del conflicto del Sáhara Occidental en el ámbito universitario, desde una perspectiva que abarque sus dimensiones históricas, jurídicas, políticas, sociales y humanitarias. Por otro lado, reafirmar nuestro compromiso con la legalidad internacional como único marco legítimo y viable para alcanzar una solución justa, duradera y aceptable para las partes, pero sobre todo para el pueblo saharaui.
Creemos que la universidad, como espacio de pensamiento crítico, de formación, de diálogo y de generación de conciencia, tiene un papel fundamental que desempeñar en la defensa de los derechos humanos y en la construcción de una cultura de paz. Por ello, hemos pretendido que esta jornada fuese, también, una invitación a la reflexión, al compromiso y a la acción solidaria.
El conflicto del Sáhara Occidental no es una causa ajena, forma parte de nuestra historia. España, sigue siendo la potencia administradora de “iure” del territorio y tiene una responsabilidad histórica, política y moral. El conflicto del Sáhara Occidental es una cuestión de justicia internacional, de respeto a la dignidad de los pueblos. Y, en definitiva, de no mirar hacia otro lado ante una situación de ocupación que dura ya cinco décadas.
Desde aquí, reiteramos nuestro apoyo incondicional al pueblo saharaui en su lucha legítima por la libertad. Agradecemos a la Universidad su implicación para llevar a cabo esta jornada, a los ponentes por sus valiosas aportaciones y a todas las personas que nos acompañaron.



