CEAS-Sáhara ante la designación del Reino de Marruecos como presidente del Consejo de DDHH de las NNUU

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Con asombro e indignación recibimos la noticia de que Marruecos fue elegido para la presidencia anual (2024) del Consejo de los DDHH de las NNUU, en una votación que ganó a la candidatura de la República de Sudáfrica. ¿Quién esperaba que presida el Consejo de Derechos Humanos de la ONU una potencia ocupante, un gobierno dictatorial que vulnera las resoluciones de la propia ONU y que viola los derechos humanos tanto de la población civil saharaui como de su propia población?

En este sin sentido, parece, que el sentido del voto de buena parte de los que participaron en dicha votación, influyó poderosamente el castigo a Sudáfrica por su denuncia por genocidio contra el Estado de Israel. Porque, aunque la comunidad internacional ha condenado por la actuación de Israel contra Palestina y la eliminación sistemática de civiles de la franja de Gaza, otra cosa es, pasar a una posible condena por un tribunal como el de La Haya. Seguro que las diplomacias israelí (amigos de Marruecos) y americana se han empleado a fondo para evitar la presidencia sudafricana.

Queremos destacar que, entre los méritos de la candidatura marroquí se encuentran el desprecio absoluto a los derechos humanos, al Derecho Internacional y el uso del chantaje, el espionaje y la corrupción como armas políticas para imponer el criterio, la agenda y los intereses propios.

En cuanto a los derechos humanos, es necesario recordar aquí, que la justicia española ha juzgado al Reino de Marruecos por genocidio en el Sáhara Occidental. Así, en 2015, el juez Pablo Ruz emitió un auto de procesamiento contra 11 altos cargos del ejército y la policía marroquí, llegando a la conclusión de que, en dicho caso, “concurren todos los requisitos de tipo penal que castiga en nuestro ordenamiento jurídico el genocidio[1]. El juez ordenó la detención de los implicados, que, naturalmente, viven en Marruecos en plena libertad. A este auto firme, cabe añadir las numerosas denuncias de personas afectadas y de Instituciones y organizaciones internacionales de todo tipo, así como de la propia comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas que ahora Marruecos presidirá.[2]

Sobre el Derecho Internacional, no es necesario añadir nada sobre el hecho evidente de que Marruecos ocupa un territorio que no es suyo, de acuerdo al Tribunal Internacional de La Haya y las resoluciones de las Naciones Unidas, y que, ha incumplido los acuerdos de paz firmados en 1991 con el Frente POLISARIO representante legítimo del pueblo del Sáhara Occidental, boicoteando cualquier solución justa y acorde con el Derecho Internacional y manteniendo la ocupación cerca de 50 años.

Respecto de la corrupción como arma para imponer sus intereses, recordemos el caso conocido como “Catargate”, que bien se podía haber llamado “Moroccogate”. En este caso, miembros de la diplomacia marroquí en Europa han sobornado de forma continuada a eurodiputados y eurodiputadas del Parlamento europeo para que apoyaran sus intereses en la ocupación del Sáhara Occidental.[3] Se trata del mayor caso de corrupción que ha afectado a las instituciones de la Unión Europea.

Marruecos, por otra parte, parece con casi total seguridad, estar detrás del uso del programa espía Pegasus en los teléfonos de activistas y periodistas.  Pero también de importantes líderes europeos, como por ejemplo los presidentes de España, Pedro Sánchez y buena parte de su gobierno, Francia, y su presidente Emmanuel Macron. [4]

Sobre el chantaje y su uso por parte de Marruecos, recordemos aquí los casos continuados de entrada de inmigrantes por las fronteras españolas, que son las europeas. Casos que se recrudecen cuando Marruecos se siente ofendido o quiere obtener determinada ventaja, declaración o apoyo, para disminuir, una vez conseguido el objetivo. [5]

Tenemos pues que la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas estará presidida por un Estado que no respeta los derechos humanos ni el Derecho Internacional y que usa la corrupción, el espionaje y el chantaje como arma para conseguir sus fines.

Con esta decisión, crece el desprestigio de las Naciones Unidas, si es que le quedaba alguno, ante su incapacidad manifiesta para evitar y resolver conflictos y sancionar a los violadores del Derecho Internacional, que es para lo que fue creada.

En palabras de Aminetu Haidar, activista saharaui por los derechos humanos y premio Premio Robert F. Kennedy (2008):

La presidencia marroquí del Consejo de Derechos Humanos de la ONU es una vergüenza para una organización que dice estar comprometida con la democracia y el respeto por los Derechos Humanos. Esto no nos hará dejar de condenarlo ante la ONU y no detendrá nuestra legítima lucha por la libertad.

 

FUENTE: CEAS-Sáhara

 


[1] Auto en https://ceas-sahara.es/wp-content/uploads/2017/12/Auto_procesamiento_sahara.pdf
[2] Ver, por ejemplo, entre numerosas notas las referidas al caso de Sultana Khaya. Opinión núm. 50/2022 relativa a Sultana Khaya y Luara Khaya (Marruecos) en
https://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/institutos/ceso/descargas/A_HRC_WGAD_2022_50_ES.pdf
[3] https://www.france24.com/es/europa/20221216-qatargate-corrupcion-parlamento-europeo-qatar-marruecos
[4] https://www.publico.es/internacional/eurodiputados-investigan-espionaje-pegasus-ven-detras-marruecos.html
[5] Ver , por ejemplo https://www.france24.com/es/europa/20221216-qatargate-corrupcion-parlamento-europeo-qatar-marruecos